| El tesoro de Sierra Madre (The Treasure of Sierra Madre John Huston 1947) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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![]() La academia de Hollywood otorga a su padre, Walter Huston, el Oscar al mejor actor secundario, y a él mismo, el Oscar al mejor guión y al mejor director. Es el justo reconocimiento de su trabajo que hizo posible la primera explicitación totalizadora del universo hustoniano, la más acabada formulación hasta entonces, de los temas y personajes que irá desarrollando posteriormente en el resto de su filmografía. De hecho su primera obra maestra. La novela que sirvió de base para el film es un relato de Bernard Traven, enigmático escritor de origen escandinavo que había recorrido el Pacífico antes de llegar a Méjico en 1923, donde ejerció como buscador de oro, y cuyas experiencias trasladó a las páginas de su obra. Las posibilidades que ese material ofrecía para que Huston desarrolara a partir de él una historia cuyas implicaciones le eran considerablemente cercanas, le lleveron a madurar el guión durante varios años. Ello hizo posible una fructífera y enriquecedora convivencia con los personajes a los que hizo suyos, y retrató como si fueran criaturas directamente engendradas por él. El guión definitivo estuvo listo en tan sólo tres meses. Sobre la épica de los buscadores de oro se han realizado las más dispares películas, llegando hasta el gran espectáculo musical (La leyenda de la ciudad sin nombre, de Joshua Logan). Ninguna como El Tesoro de Sierra Madre ha conseguido transmitir con tanto desgarro la tragedia existencial de sus protagonistas, el ruido y la furia del antagonismo entre el hombre y su contexto, el desarraigo de unos seres abocados a una vida errante y a perseguir para el resto de sus vidas el polvo dorado que se escapa de sus manos. Como un poema trágico, cerrado por las homéricas y estentóreas
carcajadas de Dobbs (Humphrey Bogart) Hombres procedentes de distinto origen y pertenecientes a diferentes generaciones, bien diferenciados en sus respectivos retratos, marginados de su propio mundo, y lanzados a la busca del oro menos por el afán de riqueza que por la necesidad de vivir el riesgo de la aventura. Out-siders errantes, característicos de los novelistas de la generación perdida, precursores de Kerouac y enfrentados permanentemente a sus condiciones de vida, los personajes hustonianos contemplan cómo el oro regresa a la tierra de la que había sido arrancado. Su reacción es la única consecuente que tenían a su alcance: las carcajadas aún resuenan el la memoria cuando cuando Billy Dannreuther/Humphrey Bogart, las traiga de nuevo hasta nosotros en el desenlace de Beat the Devil [La Burla del Diablo 1953]. Se ha hablado de la influencia o de la resonancia de Avaricia de Erich Von Stroheim en la película de huston. El peso de la ambición, el simbolismo que alcanza la carrera en busca del oro, la crispación tensa y dramática que adquiere su persecución, pueden ser elementos que justifiquen dicha alusión. Toda la poética existencial de Huston se haya resumida
en las imágenes de este film, contando con una fuerza expresiva
y una capacidad de arrastre que en muy pocas ocasiones posteriores ha sido
capaz de transmitir su cine. Un personaje como el de Howard, servido en
bandeja a su propio padre, La implicación visceral de Huston a la hora de narrar con tanto brío una historia como ésta, se traduce en la fuerza y en la belleza visual que alcanzan sus imágenes. El tesoro de Sierra Madre es también una película controlada y firme, narrada con la fluidez necesaria y desarrollada conforme a un guión bastante medido. Todo ello la convierte en una obra muy acabada y perfecta, a la cual no cabría otro reparo que el de una cierta tentación discursiva en sus aspectos narrativos. Todo el rodaje del film estuvo presidido por la voluntad de Huston de adentrarse en las montañas y buscar en ellas los exteriores y las localizaciones más adecuadas. El mismo rodó personalmente todos los planos, sin recurrir en ningún momento a la colaboración de especialistas para las secuencias de acción. Se trata sin duda de una de las películas míticas de su autor, y el propio Buñuel ha manifestado su admiración hacia ella: "...Me gustó El Tesoro de Sierra Madre, que se rodó muy cerca de San José Purua. Si Naraz ín fue presentada en Cannes se debió en gran parte a él. Habiendo visto la película en Méjico se pasó toda una mañana telefoneando a Europa. No lo he olvidado". [Mi Último Suspiro de Luis Buñuel Ed. Plaza y Janes 1982] A medio camino entre el western y la aventura, El Tesoro de Sierra Madre desborda los estrechos márgenes de un género cualquiera porque tras sus imágenes llevan tras de sí un lúcida reflexión sobre la lucha desesperada del hombre por recuperar su identidad. Cuando Huston afrontó su realización, estaba poniendo boca arriba todas sus cartas, y después de esta película su universo poético había alcanzado ya tal grado de concreción que podía empezar a hablarse con toda propiedad del nacimiento de un nuevo autor. FICHA TÉCNICA:
FICHA ARTÍSTICA:
John Huston suele aparecer en sus películas, en 9 de ellas
se da trabajo a sí mismo, El Tesoro de
Sierra Madre es una de ellas. Ha trabajado con actores y actrices
como: Sus películas más conocidas son:
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